La deficiencia de vitamina D en zonas soleadas como el Mediterráneo, ¿por qué?
Hubo un momento en la historia de la humanidad en el que tuvimos conciencia de los alimentos sagrados y así los tomábamos y honrábamos. Sabíamos que los granos de cereales, legumbres, y otras semillas, eran máquinas biológicas asombrosas, que contienen todo el material genético, proteínas, carbohidratos complejos, enzimas y nutrientes para convertirse en una planta completa. Entendíamos entonces, que al comer los granos enteros, esa integridad impactaba en todos los aspectos de nuestro ser, los aspectos visibles e invisibles, nuestra vida cotidiana y el desarrollo de la conciencia. Con el paso del tiempo y la desastrosa desconexión que hemos sufrido con nuestra madre naturaleza, hemos cometido sacrilegios biológicos que no sólo han dilapidado la fuente de la vida “nuestra madre naturaleza” sino que también en ese ignorante atentado hemos sido víctimas de nuestro propio invento, empobreciéndonos como humanidad … Anclado en la memoria del tiempo parecía que se hubi...