La caricia del agua en la mañana del Solsticio
🌿LA ANTIGUA TRADICIÓN.. 🌿
Una vez al año, cuando el Sol alcanza su cénit y la Tierra respira magia, repetimos un gesto antiguo, suave, sencillo… pero muy poderoso.
Mi abuela lo hacía con devoción. Salía al jardín con una cesta trenzada y sus manos sabias rozaban cada tallo como si pidiera permiso. Recogía romero, salvia, tomillo, y recitando palabras muy bajito, añadía pétalos de rosa, margaritas y jazmines.
Las dejaba macerar toda la noche en un cuenco grande de barro, al aire libre, bajo la mirada silenciosa de la luna .
Y al amanecer…
Nos llamaba con ternura, una por una, y con el agua aún fresca del rocío nos lavábamos la cara y las manos.
Ella decía que esa agua no era solo agua.
Era escudo.
Era suerte.
Era promesa.
✨Así lo sigo haciendo yo, y así quiero compartirlo contigo:
Prepara tu cuenco con al menos tres hierbas aromáticas y tres flores del Solsticio.
Déjalas macerar al sereno la noche del 21 de junio, o en cualquiera de los días que van del 21 al 24.
Y al alba, deja que esa agua toque tu piel. Deja que la magia te encuentre.
Porque esta tradición no se ha roto.
Aún sigue viva en mi y en los más pequeños de la casa.
Y en cada gota , en cada Solsticio, puedo escuchar de nuevo la voz de mi abuela.🌸
Fuente : www.acovadameiga.com
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