Disautonomía y COVID
El COVID persistente (Long COVID) ha sido uno de los factores más importantes asociados a disautonomía adquirida desde 2020. Muchas personas que antes estaban sanas desarrollaron alteraciones en el sistema nervioso autónomo (SNA) y en el sistema inmunológico después de la infección.
El mecanismo no es único; parece ser una combinación de varios procesos.
¿Cómo el COVID persistente puede desregular el SNA y el sistema inmune?
1. Inflamación persistente
Después de la infección por COVID‑19 algunas personas mantienen una inflamación de bajo grado durante meses.
Esto puede afectar:
• el cerebro
• el nervio vago
• el tronco encefálico
• los barorreceptores
Cuando estas estructuras se alteran, el SNA puede perder su regulación normal.
Consecuencias frecuentes:
• taquicardia
• intolerancia ortostática
• fatiga extrema
• mareos
En muchos casos aparece el Síndrome de taquicardia ortostática postural.
2. Autoanticuerpos contra el sistema autónomo
En algunos pacientes se han encontrado autoanticuerpos que afectan receptores del sistema nervioso autónomo, como:
• receptores adrenérgicos
• receptores muscarínicos
Esto puede alterar señales que regulan:
• presión arterial
• frecuencia cardíaca
• tono vascular
Este mecanismo se parece a lo que ocurre en algunas neuropatías autonómicas autoinmunes.
3. Disfunción del nervio vago
El nervio vago regula:
• inflamación
• digestión
• ritmo cardíaco
• respuesta inmunológica
Si el nervio vago pierde tono (bajo tono vagal) puede ocurrir:
• menor control antiinflamatorio
• mayor activación simpática
• peor regulación inmunológica
✔️Esto conecta directamente con la teoría del eje neuro-inmunológico.
4. Activación mastocitaria
Muchas personas con Long COVID presentan síntomas compatibles con:
• intolerancia a histamina
• reactividad a alimentos
• sensibilidad química
• flushing
• taquicardia
Esto se ha relacionado con el Síndrome de activación mastocitaria.
El sistema nervioso y los mastocitos se regulan mutuamente, por lo que la desregulación autonómica puede aumentar la hiperreactividad inmunológica.
5. Disfunción microvascular
El COVID también puede afectar la microcirculación:
• daño endotelial
• alteración del óxido nítrico
• menor perfusión cerebral
Esto puede contribuir a:
• niebla mental
• mareos
• fatiga
• intolerancia al ejercicio
🎯Por qué tantas personas desarrollaron disautonomía después del COVID
Antes de la pandemia, la disautonomía ya existía, pero:
• estaba poco reconocida
• se diagnosticaba tarde
El COVID actuó como un desencadenante biológico fuerte que hizo más visible esta condición.
Muchos pacientes con Long COVID terminan con diagnósticos como:
• disautonomía
• POTS
• MCAS
• fatiga crónica
Algo interesante desde la neurociencia: Cuando el sistema nervioso autónomo queda atrapado en modo de alerta crónica, puede ocurrir:
• aumento de inflamación
• hiperreactividad inmunológica
• peor regulación cardiovascular
Por eso muchas estrategias actuales buscan:
• mejorar tono vagal
• reducir hiperactivación simpática
• restaurar homeostasis neuro-inmune
💡 Algo que se está discutiendo mucho ahora es que el COVID persistente podría ser un modelo para entender mejor la disautonomía, porque ha permitido estudiar esta relación entre virus → sistema inmune → sistema nervioso autónomo
👉🏻Fuentes que pueden revisar los que dicen que el long covid no existe:
Carmona-Torre F., et al. (2022)
Dysautonomia in COVID-19 Patients: A Narrative Review. Frontiers in Neurology.
Fedorowski A. (2023)
Autonomic dysfunction and postural orthostatic tachycardia syndrome in long COVID.
Nature Reviews Cardiology.
Dani M., et al. (2021)
Autonomic dysfunction in “long COVID”: rationale, physiology and management strategies.
Clinical Medicine.
Chadda K., et al. (2022)
Long COVID-19 and Postural Orthostatic Tachycardia Syndrome.
Fuente: Mi mundo disautónomo
Comentarios
Publicar un comentario